ENSAYO

EL CIELO EN DESORDEN

SLAVOJ ŽIŽEK

(Anagrama – Barcelona)

“Hay un gran desorden bajo el cielo; la situación es excelente.” La cita es de Mao y el autor de estos textos escritos durante la pandemia de covid-19 la retoma para desarrollar su propia posición ideológica, que lo lleva a ser el blanco de furiosas críticas, tanto del espacio de la derecha como de la izquierda. Un planteo claramente anticapitalista pero que advierte sobre los errores del dogmatismo y que llama a superar el comunismo tal como lo conocimos.

Porque frente a la pavorosa crisis sanitaria pero también, climática, energética, inmigratoria, sostiene que la única salida posible es la gestión de los bienes en común, con transparencia y bajo control de los ciudadanos, y que la pandemia, un punto de inflexión en la historia, también es una oportunidad para afrontar este desafío, el de organizar una izquierda “moderadamente conservadora” que abogue por recuperar los valores de la decencia y la ética. Algo que los populismos de derecha triunfantes en gran parte del mundo se han propuesto barrer.

Con la mirada puesta en la realidad norteamericana, analiza las razones del triunfo de Trump (de notorias coincidencias con la actualidad argentina) y sostiene que el magnate representa mucho más a la clase trabajadora, no sólo blanca, sino negra y latina, que los demócratas, porque ganó la disputa por la hegemonía ideológica. Un cambio radical que va de la mano del auge del antisemitismo, que él define como un anticapitalismo desplazado, que proyecta la causa del antagonismo en un agente exterior, los judíos, y que se opone a la protesta como consecuencia de haber percibido la injusticia de la propia condición de la que son responsables la clase dominante o el Estado.

En este nuevo mundo poshumano, el desafío, para este autor, será cambiar la vida económica para que sea capaz de sobrevivir a los confinamientos, y para que el mundo no se convierta en propiedad de unos pocos multimillonarios, dueños de las empresas tecnológicas, lo que algunos pensadores han llamado tecnofeudalismo.

Dando vuelta la famosa frase de Marx, Herbert Marcuse señaló que, después del nazismo, la historia se repite, primero como farsa y luego como tragedia. Hitler, que pasó de ser un payaso políticamente marginal a ser el amo de Europa, se replica en el asalto al Capitolio por los seguidores de Trump y en tantos líderes políticos surgidos de programas de TV de dudosa calidad, lo que nos muestra la cara siniestra de un presente que Žižek llama a enfrentar.

© LA GACETA

MARÍA EUGENIA VILLALONGA. 

El cielo en desorden*

Por Slavoj Zizek

En “El cielo partido” (1963), la novela clásica de Christa Wolf escrita en la República Democrática Alemana sobre el impacto subjetivo de la Alemania dividida, Manfred (que ha elegido el Oeste) le dice a su enamorada, Rita, cuando se ven por última vez: “Aunque nuestra tierra esté dividida, seguimos compartiendo el mismo cielo”. Rita (que ha elegido permanecer en el Este) le responde amargamente: “No, primero partieron el cielo”. Aunque se trata de una novela que hace apología de la Alemania Oriental, ofrece una acertada visión de cómo nuestras divisiones y luchas “terrenales”, en última instancia, siempre tienen lugar en un “cielo partido”, es decir, en una división mucho más radical y exclusiva del propio universo (simbólico) que habitamos. El portador y el instrumento de esta “partición del cielo” es el lenguaje, en cuanto medio que sustenta la forma en que experimentamos la realidad: el lenguaje, y no los intereses egoístas primitivos, es lo que provoca la división primigenia y más importante. Gracias al lenguaje podemos “habitar mundos diferentes” al de nuestros vecinos, aunque vivan en la misma calle.

Hoy en día, el cielo no está dividido en dos esferas, como ocurría en la época de la Guerra Fría, cuando se enfrentaban dos cosmovisiones globales. Hoy, las divisiones del cielo encuentran un lugar más propicio dentro de cada país. En Estados Unidos, por ejemplo, hay una guerra civil ideológica y política entre la ultraderecha y la clase dirigente liberal-demócrata, mientras que en el Reino Unido existen divisiones igualmente profundas, como se ha visto recientemente en la oposición entre los partidarios y enemigos del Brexit... Los espacios para compartir un terreno común se reducen cada vez más, lo que refleja que el espacio público va menguando poco a poco, y esto ocurre en un momento en el que la solidaridad global y la cooperación internacional son más necesarias que nunca.

*Fragmento

PERFIL

Slavoj Zizek es profesor en la European Graduate School, director internacional del Birkbeck Institute for the Humanities (Universidad de Londres) e investigador senior en el Instituto de Sociología de la Universidad de Liubliana, Eslovenia. Entre sus obras más destacadas figuran “El acoso de las fantasías# (1992), “Repetir Lenin” (2004), “Bienvenidos al desierto de lo Real” (2005) y “En defensa de causas perdidas” (2011).